se dan la mano en el largo camino de la vida, es para algo mas que casarse, procrear y empezar una nueva familia terrenal.
Cuando dos almas se juntan, es para consolidar un pacto eterno, bonito por lo que acontece e interesante por lo profundo de su significado.
MATRIMONIO
Significa: Pareja, dos, conjunto, lazo.
Significa: Caminar, no uno delante y el otro detrás, sino uno de la mano del otro, todo el tiempo, en el camino de sus vidas.
Significa: Compartir tristezas, pero también alegrías, esperanzas, ilusiones, secretos, intimidades, amor, emociones, sentimientos, fracasos
pero también triunfos, hijos, nietos, obligaciones y responsabilidades, deberes, vivencias.
Significa: Regalar amor, tiempo, palabras, sonrisas, alegría, miradas, caricias,
detalles, momentos, instantes, a uno mismo.
Significa: Crecer como individuo, como compañero, como amigo, como pareja, como socio, como espíritu, como alma.
Significa: Plasmar como célula familiar, por lo menos, uno de los caracteres en la gran obra divina y terrenal de Dios.
Significa: Sentir que no hemos estado aquí por trivialidades de la vida, sino con un propósito preciso y firme, que nos deja llegar al final de la vida, con la seguridad de haber realizado y cumplido, nuestra misión a plenitud y consciencia.
Gisela Beatriz Conde Huerta
Edad para salir del capullo y como mariposas, volar por el ancho espacio de la vida.
Edad para dejar de ser niños y transformarnos en conscientes, adultos de la humanidad.
Edad para madurar, tomando responsabilidad del papel que desempeñamos en la vida, como células familiares.
Edad para crecer como seres humanos, desde el interior familiar, discerniendo sobre bases preconcebidas que coaccionan la libertad de transformación, hacia relaciones armoniosas, que conlleva la madurez.
Edad para evolucionar, transmutando por medio de la fuerza del amor, las experiencias destructivas en constructivas vivencias. Sirviendo de sabios maestros a otros núcleos familiares de nuestro alrededor y que componen la sociedad humana.
Edad para plasmar nuestro sello de luz con eterno resplandor, no por no haberse apagado nunca, sino por haber tenido la sabiduría espiritual y fortaleza física para encenderse cada vez con más energía, llevando su reflejo hasta la eternidad.
Edad para lograr hacer de estas interesantes vivencias… ¡Una gran misión de vida!
Gisela Beatriz Conde Huerta